Su diseño se basa en un equilibrio preciso: dos capas de espuma de confort rodean una bolsa central de gel. Esta ingeniosa combinación distribuye la presión, reduce los puntos de presión y mejora la postura, especialmente durante las comidas o al estar sentado durante largos periodos. En una silla Easy-Sitting, proporciona una mayor sensación de suavidad y soporte sin comprometer la estabilidad ni la altura del asiento.
La capa exterior, de poliéster tipo vellón, ofrece una sensación muy suave y una regulación natural de la temperatura. Ni demasiado caliente ni demasiado frío: simplemente agradable y duradera.
Diseñado para la vida real, el cojín cuenta con una funda extraíble y lavable a 40 °C. Comodidad, sí, pero sin complicaciones.